![]() |
Ríos que se desbordan,
aguas que buscan nuevos cauces.
Y nosotros,
arrojados al
torbellino de las incertidumbres.
Ahora somos
como dunas
a merced del viento,
los relámpagos nos recuerdan
la brevedad del placer,
la fugacidad de la vida.
Solo somos nómadas
en este mundo
que no acabamos de comprender,
por lo que seguimos
buscando el paraíso
cada cual a su manera,
huyendo de nosotros mismos
evitando la soledad,
apagar nuestros ruidos internos
que son como tormentas en la mar
que nos va ahogando,
como volcanes que nos van
abrasando.
Las calles, diluirse entre las muchedumbres
como antídoto al enfrentamiento con uno mismo.
Cerrar la puerta,
correr, huir,
sin saber a donde
el tio vivo de la vida
regresar,
sin haber aprendido nada.
La rueda sigue girando.

Comentarios
Publicar un comentario
Siéntete libre para opinar, criticar ,alegrarte o enfadarte.